Terraza del gato
AtrásTerraza del Gato es un restaurante situado en la Calle Punta del Roquito, en Costa Calma, Fuerteventura. Este establecimiento se presenta como una opción gastronómica con terraza exterior y una carta variada que incluye tanto platos locales como opciones internacionales. Con una puntuación de 4.2 sobre 5 basada en casi mil reseñas, el local ha logrado generar opiniones muy polarizadas entre los visitantes, lo que merece un análisis detallado para quienes busquen opciones de restaurantes en Fuerteventura.
Ambiente y ubicación
El restaurante se encuentra en una zona relativamente tranquila de Costa Calma, ofreciendo espacio al aire libre donde los comensales pueden disfrutar de sus comidas. Varios usuarios destacan la terraza agradable y el ambiente sosegado, especialmente durante las cenas. El establecimiento también cuenta con un pequeño parque infantil, lo que lo convierte en una opción familiar para quienes viajan con niños y buscan lugares donde comer en la zona costera de la isla.
Sin embargo, hay que señalar que el acceso para personas con movilidad reducida (PMR) presenta dificultades, ya que el camino de entrada no cuenta con pavimento de hormigón, algo que ha sido criticado por varios visitantes. En cuanto al horario, el restaurante abre todos los días de 12:00 a 23:00, ofreciendo servicio de desayuno, brunch, almuerzo y cena.
La carta y propuesta gastronómica
La oferta culinaria de Terraza del Gato destaca por su variedad. Entre los platos más recomendados por los clientes satisfechos encontramos la parrillada de pescado y marisco, que ha recibido elogios por su abundancia y variedad de productos del mar. Las papas arrugadas con mojo, acompañadas de dos tipos de salsas, también reciben menciones positivas como uno de los platos más típicos y bien ejecutados del local.
Otros platos que merecen atención incluyen el queso a la plancha con ajo, el cabrito, los pimientos rellenos y el calamar a la plancha. En cuanto a los postres, el tiramisú casero y el mousse de chocolate son opciones que han satisfecho a numerosos comensales. El establecimiento también ofrece la tradicional copa de ron miel de cortesía al finalizar la comida, un detalle que varios clientes han valorado positivamente.
No obstante, es importante mencionar que la calidad de la comida presenta cierta inconsistencia. Algunos visitantes han reportado platos con productos congelados vendidos como frescos, especialmente en el caso de lubina y dorada. También se han registrado quejas sobre el gofio escaldado, con un cliente señalando que apenas tenía caldo y lo consideraban sobrevalorado para su precio. La carne, según algunos usuarios, tiende a servirse seca, y las raciones en general han sido calificadas como pequeñas por varios comensales.
Relación calidad-precio
Este es quizás el aspecto más debatido del restaurante. Mientras algunos visitantes consideran que la relación calidad-precio es correcta, especialmente en años anteriores, una cantidad significativa de reseñas recientes cuestionan esta premisa. Un cliente llegó a pagar 63 euros por una cerveza, una Coca-Cola, un Sprite, gofio escaldado, escalope de pollo, chipirones y pan con alioli, considerando el precio excesivo para lo servido.
Los precios de las bebidas también han generado controversy: jarras de vino de verano a casi 18 euros (posteriormente rebajadas tras quejas) o refrescos a cerca de 4 euros. Hay que tener en cuenta que el IGIC (impuesto canario) no aparece incluido en los precios del menú, añadiéndose al final de la cuenta, algo que algunos clientes descubrieron sorpresa en su factura.
Por otro lado, visitantes que disfrutaron de experiencias positivas mencionan precios razonables para lo que ofrecen. Un cliente pagó aproximadamente 50 euros por cuatro cervezas, un entrante de croquetas y dos platos principales, valorando la experiencia positivamente.
Servicio y atención al cliente
El personal del restaurante recibe comentarios contradictorios. Varios comensales destacan la amabilidad y profesionalidad de empleados como Laura, mencionando su atención constante y simpatía. El dueño también ha sido descrito como agradable por algunos visitantes de hace años. En general, el servicio suele ser rápido cuando el local no está muy lleno.
Sin embargo, existen quejas significativas: algunos empleados no hablan español con fluidez, lo que ha dificultado la comunicación con clientes locales. También se han reportado casos de espera excesiva entre platos (hasta una hora para una paella), errores en los pedidos y situaciones donde los clientes se sintieron desatendidos. Un visitante describió una experiencia donde, tras esperar 15 minutos para ser atendido y luego una hora por los platos, el camarero respondió de manera descortés cuando se le comentaron las molestias.
Aspectos a considerar antes de visitar
Si buscas comida típica canaria auténtica y casera, este puede no ser el lugar ideal, ya que la carta es amplia pero no se especializa exclusivamente en gastronomía canaria tradicional. Un cliente residente en Fuerteventura recomendó no visitarlo si lo que se busca es cocina local genuina.
También hay que mencionar que el restaurante no cuenta con opciones específicas para personas con intolerancia al gluten, según confirmó un visitante. El establecimiento no es recomendable para quienes buscan comida para llevar específicamente, ya que su fuerte es la experiencia en mesa.
En cuanto a la limpieza, la mayoría de opiniones la califican como correcta, aunque un visitante reportó haber visto cucarachas en la cocina durante una segunda visita, lo que levantó dudas sobre las condiciones higiénicas en determinados momentos.
Terraza del Gato representa una opción válida dentro de la oferta de restaurantes en Costa Calma, especialmente para grupos familiares que buscan un lugar tranquilo con terraza y opciones variadas en la carta. Los amantes del pescado fresco pueden encontrar opciones interesantes en la parrillada de marisco, aunque es recomendable consultar con el personal sobre la frescura del producto del día.
Para quienes buscan experiencias gastronómicas más auténtica o tienen presupuestos ajustados, quizás existan alternativas más recomendables en la zona. La clave está en ir con expectativas claras: un restaurante de carta amplia sin especialización estricta, con precios moderados y un ambiente agradable, donde la calidad puede variar según el momento de la visita.