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CAFE-BAR CARLOS III

CAFE-BAR CARLOS III

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Av. Constitución, 33, 19400 Brihuega, Guadalajara, España
Restaurante
7.6 (764 reseñas)

El Cafe-Bar Carlos III se encuentra ubicado en la Avenida Constitución número 33 de Brihuega, un pequeño municipio de Guadalajara conocido principalmente por sus famous campos de lavanda. Este establecimiento, que funciona como restaurante, cafetería y bar, ofrece una propuesta gastronómica de cocina tradicional manchega con toques locales que pretende atraer tanto a vecinos del pueblo como a visitantes turísticos que llegan a conocer esta zona de Castilla-La Mancha.

El horario del Cafe-Bar Carlos III es bastante extenso, abriendo sus puertas desde las 7 de la mañana entre semana y desde las 9 los fines de semana, cerrando en torno a la medianoche o la 1 de la madrugada. Esto permite que el establecimiento funcione como bar de desayunos, restaurante para almuerzos y cenas, e incluso como lugar de encuentro para tomar una copa nocturna. Entre semana disponen de un menú del día que algunos clientes han calificado como una excelente opción calidad-precio, con platos caseros y generosos por aproximadamente 13 euros.

La carta y la gastronomía

La oferta culinaria del Cafe-Bar Carlos III incluye principalmente raciones, menús y platos combinados. Entre los platos más destacados por los comensales encontramos los tolmitos de bacalao, que han recibido numerosas menciones positivas por su sabor y presentación. También destacan las setas a la plancha, las croquetas de jamón, la sepia a la plancha, los torreznos, la paella, el cordero asado, el rabo de toro y las carrilleras. Hay que señalar que algunos platos como la paella o los arroces caldosos requieren reserva anticipada, algo que resulta necesario mencionar al establecimiento.

Uno de los elementos diferenciadores de este bar en Brihuega es su apuesta por los productos locales relacionados con la lavanda, el producto estrella de la región. Así, en su carta de postres encontramos la tarta de lavanda, el helado de lavanda con nueces y miel, y otros postres caseros como natillas o flan. Esta propuesta ha sido muy bien recibida por los visitantes que buscan adentrarse en los sabores del territorio alcarreño.

El establecimiento también ofrece opciones para vegetarianos y cuenta con diversos platos que pueden adaptarse a diferentes preferencias alimentarias. Para quienes busquen comida para llevar, el Cafe-Bar Carlos III dispone de este servicio, permitiendo llevarse algunos de sus platos para disfrutar fuera del local.

La terraza y el espacio físico

Uno de los mayores atractivos del Cafe-Bar Carlos III es sin duda su terraza, descrita por múltiples reseñas como amplia, cómoda y con excelente sombra bajo árboles. Esta terraza se encuentra situada en una especie de parque o zona ajardinada, lo que proporciona un entorno agradable para comer o tomar algo al aire libre, especialmente durante los meses más cálidos. No obstante, hay que tener en cuenta que para acceder a esta terraza es necesario cruzar una calle, algo que algunos visitantes han reportado como incómodo y que implica un suplemento de terraza de 1,50 euros según han indicado algunos clientes.

El interior del local, sin embargo, presenta un aspecto más modesto. Varios visitantes han señalado que el bar se ve algo anticuado y que requeriría una pequeña inversión en mejoras estéticas. Los baños también han recibido críticas por su estado de limpieza en momentos de alta ocupación.

El servicio y la atención al cliente

Sin duda, el aspecto más polarizante del Cafe-Bar Carlos III es su servicio. Mientras algunos clientes destacan efusivamente la atención recibida, especialmente mencionando a determinados camareros como Joaquín, conocido como «el murciano», a quien califican como un profesional excepcional, amable, rápido y con gran capacidad de recomendación, otros visitantes reportan experiencias completamente opuestas.

Entre las críticas más recurrentes encontramos quejas sobre tiempos de espera excesivos, especialmente durante fines de semana, vacaciones, festividades locales o eventos como la Feria de la Lavanda. Numerosos reseñadores explican que han tenido que esperar entre 30 minutos y más de una hora para ser atendidos, tanto para que les tomaran nota como para recibir sus pedidos. Esta situación se agrava cuando el establecimiento está saturado de clientes y cuenta con poco personal para atenderlos, algo que los propios empleados parecen reconocer.

También se han reportado casos de mala educación por parte de algunos trabajadores, con actitudes groseras, miradas de desaprobación y respuestas poco amables ante las consultas de los clientes. Hay quienes señalan específicamente a ciertos camareros como responsables de un trato deficiente. Sin embargo, es justo mencionar que otros empleados, como el mencionado Joaquín o personal como Guillermo, Cristian y otros, reciben valoraciones muy positivas por su dedicación y buen hacer.

Los precios y la relación calidad-precio

Este es probablemente el punto más conflictivo del Cafe-Bar Carlos III. Una parte significativa de los visitantes considera que los precios son excesivos para lo que ofrecen, especialmente considerando que se trata de un bar de pueblo en una localidad de interior. Raciones que han costado entre 17 y 25 euros, menús de fin de semana por 30 euros, o platos individuales como un entrecot a 26 euros o un rabo de toro a 26 euros, han generado sorpresa y descontento entre quienes esperan precios más modestos.

Hay quienes han llegado a comparar los precios del Cafe-Bar Carlos III con los de ciudades como Madrid, considerándolos desproporcionados para un establecimiento de estas características. También se ha mencionado el cobro del pan sin haberlo solicitado, con importes de 1,50 euros por barra entera.

No obstante, otra parte de los clientes defiende la relación calidad-precio del establecimiento, destacando que la comida está bien preparada, es abundante y utiliza ingredientes de calidad. El menú entre semana por 13 euros ha sido especialmente alabado por su equilibrio entre precio y cantidad.

Puntos a considerar antes de visitar

Si planeas visitar el Cafe-Bar Carlos III, es recomendable tener en cuenta varios aspectos. Durante la temporada alta, especialmente los fines de semana y puentes, el local puede llenarse completamente y los tiempos de espera se incrementan considerablemente. Se recomienda reservar mesa con antelación si se tiene pensado comer durante estos períodos.

Es importante preguntar por los precios antes de pedir, especialmente en platos fuera de carta o de mayor valor. También conviene especificar si no se desea el pan que, según parece, se sirve automáticamente y puede ser añadido a la cuenta sin advertencia previa.

Para quienes busquen una experiencia más tranquila, посещение durante días laborables o en horarios menos concurridos puede resultar más satisfactorio. Entre semana, el servicio tiende a ser más ágil y la calidad del menú del día ofrece una buena relación calidad-precio.

El Cafe-Bar Carlos III presenta una imagen contradictoria que divide opiniones entre sus visitantes. Por un lado, ofrece comida tradicional bien preparada con algunos platos destacados, una terraza agradable y personal amable en ciertos casos. Por otro, los precios elevados, los problemas de servicio durante momentos de alta demanda y algunas situaciones de atención deficiente empañan la experiencia de numerosos clientes.

La ubicación estratégica en Brihuega, municipio que atrae cada vez más turismo gracias a sus campos de lavanda y su patrimonio histórico, convierte a este establecimiento en una opción a considerar, pero con las expectativas ajustadas y la información necesaria para tomar una decisión informada sobre dónde disfrutar de la gastronomía local.

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