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Restaurante Clos

Restaurante Clos

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C. de Raimundo Fernández Villaverde, 28, Chamberí, 28003 Madrid, España
Restaurante Restaurante de alta cocina Restaurante de cocina española Restaurante mediterráneo
9.2 (2319 reseñas)

El Restaurante Clos se ha consolidado como una de las direcciones gastronómicas más reconocidas de Madrid, ubicado en la calle Raimundo Fernández Villaverde número 28, en el barrio de Chamberí. Este restaurante con una estrella Michelin ofrece una experiencia de alta cocina dirigida por el chef Marcos Granda, propietario también del conocido Skina de Marbella, y reforzada recientemente con la incorporación del chef Daniel Villoria al equipo creativo. La propuesta combina técnica depurada, producto de temporada y reinterpretaciones contemporáneas de platos clásicos españoles.

El local presenta una decoración minimalista y elegante, con un gran ventanal a pie de calle que llena la sala de luz natural. La distribución del espacio permite ver la cocina desde la mayoría de las mesas, un detalle que aporta transparencia al servicio y permite al comensal observar el trabajo del equipo. Para los meses más cálidos, el restaurante dispone de una terraza que funciona como extensión del comedor principal y resulta ideal para comidas o cenas al aire libre.

La oferta gastronómica

El menú degustación es la apuesta principal de Clos y se articula en torno a seis pasajes o bloques temáticos con distintos platos en cada uno. El cliente puede elegir entre tres modalidades: tres, cuatro o seis pases, adaptando así la duración y la intensidad de la experiencia. Esta flexibilidad resulta útil tanto para quienes buscan una visita ligera como para quienes prefieren la experiencia gastronómica completa.

El precio del menú degustación ronda los 85-109 euros por persona, mientras que la opción con maridaje de vinos se sitúa en torno a los 135 euros. Entre los platos más celebrados por los comensales se encuentran la lubina con coliflor y algas, el pichón en distintas preparaciones, el ciervo, el carabinero, el tartar de atún Balfegó, los raviolis de chocolate, el postre de milhojas y una reinterpretación del cocido madrileño en diferentes texturas que se ha convertido en una de las firmas de la casa. Los consomés y fondos, especialmente el de pez mantequilla con espuma de tomillo, figuran también entre los momentos más recordados de la visita.

El equipo de cocina mantiene una política activa de adaptación a alergias e intolerancias, así como a restricciones alimentarias como pescetarianismo o rechazo de determinados ingredientes. Esta capacidad de personalización es especialmente valorada por grupos con necesidades diversas.

La bodega y el servicio de sala

La carta de vinos de Clos reúne referencias poco habituales y de diferentes regiones, lo que convierte al maridaje en una parte sustantiva de la visita. El sumiller, en muchos casos identificado como Tatiana o atendido directamente por el jefe de sala Ángel, guía al comensal en la elección y explica la armonización con cada plato. El servicio destaca por su profesionalidad, amabilidad y atención al detalle: desde recoger el abrigo a la entrada hasta doblar la servilleta cuando el comensal se levanta al baño, pasando por la explicación detallada de cada elaboración directamente por parte de los cocineros en mesa.

El personal de sala, formado por profesionales como Fabio, Kevin, Paula o Estefany según distintas reseñas, mantiene una coordinación cuidada con la cocina, aunque algunos visitantes han señalado desajustes puntuales entre el ritmo de los platos y el del maridaje, algo que puede provocar que la comida llegue a la mesa mientras aún se está explicando el vino.

Lo que funciona especialmente bien

Entre los puntos fuertes más destacados por quienes han visitado Clos se encuentran:

  • La cocina de producto con elaboraciones técnicamente impecables y presentaciones muy cuidadas, donde el producto es siempre el protagonista.
  • La creatividad en las reinterpretaciones de clásicos, como el cocido madrileño o la tortilla de patata, que sorprenden sin perder la esencia del plato original.
  • La posibilidad de disfrutar de una experiencia gastronómica completa en el centro financiero de Madrid, con una localización bien comunicada.
  • La flexibilidad del menú para adaptarse a distintas apetencias y necesidades dietéticas, algo poco habitual en restaurantes de esta categoría.
  • El detalle de que los propios cocineros salgan a presentar y terminar algunos platos en mesa, un recurso poco frecuente que enriquece la experiencia.

Aspectos mejorables y críticas habituales

Como ocurre con cualquier restaurante de alta gama, la experiencia en Clos no es uniforme y existen áreas donde la valoración de los comensales muestra. Entre las críticas más repetidas se encuentran:

  • El maridaje de vinos no siempre justifica su coste: varios visitantes han percibido que las referencias servidas son demasiado accesibles para el precio abonado y que la coordinación entre vino y plato puede mejorarse.
  • Determinados platos del menú degustación resultan ocasionalmente salados o con elaboraciones frías que no satisfacen a todos los paladares, en especial el ciervo y algunas tapas.
  • La temperatura de servicio: en algunas visitas se han recibido platos templados que desmerecen la calidad del producto.
  • La uniformidad del personal de sala se ha señalado en varias ocasiones como poco cuidada para un restaurante con estrella Michelin.
  • El precio de extras como el café o los aperitivos se percibe como elevado en relación con el conjunto de la cuenta, especialmente para quienes buscan cerrar la velada con un espresso.
  • La disposición de algunas mesas, con vistas directas a la pared o con poco espacio entre comensales, no siempre resulta cómoda para una ocasión especial.

Estas observaciones no empañan la valoración global positiva del restaurante, pero conviene tenerlas presentes para calibrar las expectativas, sobre todo si se acude buscando una experiencia absolutamente redonda en cada detalle.

Información práctica para el visitante

El horario de Restaurante Clos es el siguiente: lunes, jueves, viernes, sábado y domingo de 13:30 a 17:00 y de 19:30 a 24:00. Los martes y miércoles el local permanece cerrado, un detalle importante a la hora de planificar la visita. El teléfono de reservas es el 910 64 88 05 y la página web oficial es www.restauranteclosmadrid.es, donde también se puede consultar la disponibilidad. El restaurante admite reservas, lo que resulta imprescindible dada su capacidad reducida y su elevada demanda.

El local cuenta con acceso adaptado para personas con movilidad reducida y dispone de servicio tanto de comedor como de terraza. No ofrece opciones de comida para llevar ni entrega a domicilio, ya que se trata de una propuesta pensada exclusivamente para la experiencia presencial.

¿Para quién es ideal Clos?

Clos resulta una opción muy recomendable para quienes buscan celebrar una ocasión especial, ya sea un aniversario, un cumpleaños o una comida de negocios en la que se quiera sorprender al invitado. También es una dirección interesante para aficionados a la gastronomía que deseen probar distintas interpretaciones de la cocina española contemporánea con productos de primera calidad. No es, en cambio, la mejor elección para quienes busquen un ambiente informal, quieran comida para llevar o prefieran una cafetería o un bar donde la cuenta no supere los cincuenta euros por persona.

Si decides acercarte, conviene pedir el menú degustación completo para vivir la experiencia tal como está concebida por el equipo de cocina, y si tu presupuesto lo permite, sumarte al maridaje para aprovechar la selección de vinos. No olvides indicar en la reserva cualquier alergia o restricción alimentaria: el equipo se adaptará sin que la calidad global se resienta.

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